En CODO MADRID nos gusta restaurar joyas antiguas y únicas; un proceso delicado que requiere habilidad, conocimiento y precisión para devolver a cada pieza su belleza, funcionalidad y valor original, preservando su valor histórico, incluso sentimental.
1. Evaluación profesional de la joya
El proceso comienza con un análisis detallado de la joya, donde identificamos su desgaste, oxidación, roturas o piedras sueltas. Realizando este diagnóstico nos permite aplicar la mejor solución en cada caso.
2. Limpieza y tratamiento especializado
Realizamos una limpieza profunda y no abrasiva, eliminando impurezas y devolviendo el aspecto original de la pieza sin dañar los materiales como oro, plata o platino.
3. Reparación de metales y estructuras
Reparamos daños en metales oro, plata, platino utilizando técnicas de soldadura adecuadas. Si es necesario se agregan refuerzos que aseguren la integridad de la joya y se reparan cierres y bisagras para garantizar su durabilidad.
4. Sustitución y ajuste de piedras preciosas
Reponemos o reemplazamos piedras faltantes o dañadas por otras similares en tamaño, color y corte; sin alterar el diseño original y manteniendo la estética de la joya.
5. Pulido y protección final
Finalizamos con un pulido profesional que restaura el brillo a la pieza, aplicando además tratamientos protectores para prevenir la oxidación y el deslustre.
6. Garantía de calidad
Finalmente nos aseguramos de que cada detalle esté perfecto: todas las piedras preciosas correctamente montadas y ajustadas. La joya está en condiciones óptimas y lista para ofrecerla a nuestros clientes.
PENDIENTES SEVERUS
Pendientes modernistas de finales del siglo XIX, en oro blanco de 18 quilates.
Diseño ónix y diamantes, talla brillante, engastados en grano. Sistema cierre omega.
Una construcción arquitectónica de principios del Siglo XX diseñado en oro blanco y amarillo de 18 quilates.
Posee una piedra central de zafiro que se alza sobre la montura de diamantes que capta y refleja intensamente la luz para conseguir una pieza excepcional.
Este anillo de los años 60, se presenta con una perla cultivada en el centro calibrada en 10 mm de diámetro con recubrimiento en oro blanco de 18 quilates y acompañada de dos diamantes.
Talla simple, engastados en garras. Talla 6. Peso 3,70 g